Una infección de oído puede comenzar con un resfriado y afectar el oído medio (otitis media). Puede doler mucho. La mayoría de las infecciones de oído se curan solas en un par de días y no necesitan antibióticos. Además, los antibióticos no funcionan contra los virus, que podrían ser la causa de su infección. Las dosis regulares de analgésicos son la mejor manera de reducir la fiebre y ayudarle a sentirse mejor.